Comida familiar.

El otro día fui a una comida familiar, en realidad mi familia estaba tratando de hacer una tradición asistiendo a comer todos los viernes a casa de mi tía. Mi tía es un cliché andando, es alta, de cabello castaño con rayitos rubios, se viste con pantalón de vestir, una camisa y algunas veces suéter o chaleco tejido lo que le agrega unos años más de los que tiene además trabaja en una escuela católica.

Mis primos iban en esa escuela católica pero ahora ya todos son niños grandes –se supone- todos terminaron sus carreras y estudiaron en escuelas de alto nivel socioeconómico por lo que la mayoría salió con un buen trabajo pero siguen viviendo en su casa aunque se vayan a Aspen por el cumpleaños de alguno de sus amigos.

Alguna vez escuché que mi tío le dijo que le daba un aire a Martha Rogers y ella tenía una mezcla de indignación y halago, es una persona que sabe mucho pero al mismo tiempo se le veía vieja según los estándares de mi tía.

El problema con mi familia es que tienden a ser doble caras, te dicen algo y luego te enteras de que te andan criticando a tus espaldas, así que ella parece una persona súper confiable pero la mayoría del tiempo no lo es. Si tengo un problema definitivamente no iría con ella aunque ella nos hace la invitación de que siempre está disponible.

(Información extraída desde: WOBI y Excelsior  )

No dudo que las intenciones de mi tía sean buenas pero algunas veces están cargadas de prejuicios o actos controladores. Como cuando le dijo a mi hermana que no se fuera a cortar su cabello. Obviamente no le hicimos caso pero  el hecho de que pensara que podía decidir sobre su cuerpo son focos rojos gigantes.

En esta comida familiar, parece un juego de Poker porque todos tienen su poker face y procuramos no decir más o inventar versiones porque si les dices algo como que te está yendo en el trabajo, luego hablaran y exagerarán las cosas. Así que nos inventamos la versión más feliz que tengamos y esa es la que reproducimos.

Solo que algunas veces nos tienen como Teresa de Calculta porque aparentemente estamos jodidos pero aun así hacemos el bien. En esta comida familiar organizada por mi tía no vamos muchos, mis primos se la pasan fuera de su casa y no se les ve muy seguido. Mi tío por otra parte suele ser muy agresivo pero como es el macho alfa de mi familia al parecer casi todo lo que hace es válido.

Vídeo: YouTube

Lo único bueno de las reuniones es que se come bien, todos tienen un excelente sazón y se disfruta muchísimo, la clave de ir a las comidas familiares es no entrar mucho en detalle e inventar una versión muy positiva. Yo mismo he tenido que improvisar algunas situaciones que obviamente no son ciertas pero como no me ponen mucha atención a lo que digo se les olvida y no hay compromiso alguno de traer actualizaciones cada que nos vemos.

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