La diferencia es abismal

Mientras esperaba en una tienda departamental a que un amigo comprara unos accesorios para golf me puse a checar Facebook y vi que un antiguo compañero de trabajo compartió una tabla con los salarios mínimos que se gana en México, Estados Unidos y Canadá. Al mes, el mexicano que recibe un salario mínimo gana 2 mil 650 pesos, en Estados Unidos el ciudadano con el salario mínimo gana 32 mil 800 pesos y en Canadá la persona que percibe el salario mínimo recibe mensualmente 38 mil 400 pesos. Sé que esto puede varias, pues como en nuestro país, allá también hay desigualdad. Pero me sorprendió enormemente la diferencia abismal que existe entre nuestro país y los vecinos del norte. Es impresionante y aterradora. Esto trajo muchos temas a mi mente que quisiera compartirlos con ustedes.

¿Por qué permitimos que en nuestro trabajos nos paguen lo que ellos quieren y no lo que creemos que merecemos ganar? En primera porque existe mucha gente que le echa demasiada crema a sus tacos a la hora de hacer su currículum, se pintan como el Stephen Hawkins de su carrera y si alguna empresa se lo compró y a la mera hora no funcionó, pues las organizaciones quedan temerosas de que se vuelva a repetir esta situación, por lo que deciden establecer sueldos fijos, sin importar la experiencia o habilidades que las personas tengan. Además, hay otras personas que en su desesperación por encontrar trabajo debido a la situación de nuestro país deciden aceptar empleos donde la paga es pésima, pues no va acorde con lo que se esmeraron por obtener su título universitario. Otros simplemente desisten en su búsqueda y prefieren tener un ingreso seguro y lo hacen como choferes de Uber o taxis, lo que les permitirá tener cierta estabilidad económica.

En el caso anterior hablé de las empresas medianas y grandes, pero no podemos olvidar a todos aquellos campesinos, obreros, trabajadores de limpieza que reciben el salario mínimo o menos por trabajos aún más pesados que los de un profesionista, que gana el triple o el quíntuple y sin esforzarse tanto como ellos, sin desgastar su cuerpo. A ellos nadie los voltea a ver y son de los que más se aprovechan, y no es porque lo quieran o porque no tengan la habilidad para quejarse, sino porque ellos SÍ tienen la necesidad de mantener su trabajo.

Sé que en Estados Unidos y Canadá la vida es más cara, pero en la misma imagen que les mostré publican que un mexicano necesita trabajar 266 días para comprarse el nuevo iPhone, mientras que un estadounidense sólo 17 días y un canadiense 16. Esto claro si no gastaran en otras cosas, como gasolina, renta, alimentos, etc. Pero la diferencia sigue siendo aterradora, lo peor es que en verdad es poco lo que podemos hacer, pues la necesidad de tener un empleo fijo y seguro nos hace no exigir lo que realmente nos merecemos, porque los jefes con una mano en la cintura te dan un patada en el trasero, te despiden y contratan a alguien que haga tu trabajo y más por un salario mucho menor.

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